Cómo escribir la carta de presentación perfecta

PUBLICADO POR FED FINANCE ESPAÑA en Nuestros consejos de empleo
el 18/07/2019
Cómo escribir la carta de presentación perfecta
Aunque encontrar un trabajo actualmente depende en buena medida de la capacidad de desarrollar una buena red de contactos y tus habilidades para llevar a cabo una buena estrategia de relaciones públicas, la carta de presentación sigue siendo un elemento fundamental, con el que tarde o temprano tendremos que lidiar.   


Se trata de un trámite, pero saber hacerlo de manera óptima es fundamental, ya que más que una simple carta es una oportunidad para abrirnos la puerta a un proceso de selección que podría llevarnos al trabajo de nuestros sueños o por lo menos a avanzar un paso más en nuestra carrera.   

 

Ante la duda, carta de presentación  

Una de las primeras dudas que surgen cuando nos enfrentamos a un proceso de selección es si debemos o no mandar una carta de presentación. La respuesta es sí. Se trata de una muestra de esfuerzo que los reclutadores valoran y que, si está bien hecha, seguramente nos ayude a pasar el primer filtro.   

Y es conveniente enviarla para todas las ofertas de empleo, incluso aunque no la pidan específicamente. De hecho, es aconsejable, si no se ha solicitado, aprovechar el cuerpo del mail en el que se envíe la carta, para presentarnos.  

Breve, pero de calidad  

Al redactar una carta de presentación, en solo dos o tres párrafos debemos ser capaces de demostrar que tenemos buenas habilidades de comunicación, que somos los candidatos adecuados para esa posición, que conocemos bien la empresa en la que queremos trabajar y que tenemos un auténtico interés por participar en el proceso.  

Personaliza tu carta  

Uno de los errores más frecuentes al redactar una carta de presentación suele ser el utilizar una carta tipo para todos los procesos de selección en los que queremos participar, y hacerle ligeras modificaciones según la empresa a la que se envía.  

Este es un error frecuentemente señalado por los reclutadores. En general, se suele aconsejar inscribirnos en pocas ofertas de trabajo, con una carta de presentación y un currículum bien adaptados –que muestren nuestro conocimiento e interés por la empresa y la posición-, en lugar de presentar decenas de candidaturas sin personalizar los documentos de presentación.   

Esto es porque los reclutadores suelen darse cuenta de que es trata de una carta tipo y lo interpretan como un interés insuficiente hacia la posición a la que se está optando.  

Investigación, la clave  

Como ya hemos mencionado, en una carta de presentación los reclutadores buscan principalmente saber si verdaderamente estás interesado en participar en el proceso de selección.   

La mejor manera de demostrar un interés auténtico por el puesto de trabajo que se oferta es haber hecho una investigación en profundidad sobre la posición, las personas con las que se trabajará y la empresa.  

Así que el gran reto al redactar una carta es poder comunicar en un par de párrafos el conocimiento que hemos adquirido sobre todos los factores que afectan al proceso y ser capaces de mostrar esta información con entusiasmo.   

¿Por qué eres adecuado?  

Es frecuente que los candidatos usen la carta de presentación para resumir en dos párrafos su currículum. Este es un error que se debe evitar.  

Aprovecha esos dos párrafos para destacar por qué eres el adecuado para ocupar el puesto ofertado y mostrar interés y cercanía hacia la empresa, para llamar la atención de la persona responsable de seleccionar a los candidatos.   

En este apartado es conveniente ser creativos, aunque sin perder el tono profesional, para diferenciarnos del resto de los candidatos.  

Y la clave una vez más está en una buena investigación. Analiza a detalle la oferta de empleo, busca toda la información que puedas obtener de la empresa y analiza los perfiles de LinkedIn de personas que ya ocupen ese puesto o uno similar en la empresa. Con estos datos, podrás entender mejor qué es lo que necesitan y cómo puedes tú satisfacer esas necesidades. Así que, cuéntaselos.   

Un buen consejo que daba Jon Gregory, un especialista en selección de personal, era que el segundo párrafo de la carta de presentación fueran tres bullets en los que se destacaran las características que nos hacen el candidato más adecuado para la posición a la que optamos.  

Dirige la carta a la persona adecuada  

Evita usar la fórmula estimado señor/a. Investiga quién es la persona responsable del proceso de selección o quién sería tu jefe en la posición a la que optas, para que puedas dirigir tu carta a esa persona en concreto.  

Llamado a la acción  

Finalmente despídete de manera amable, pero sin olvidar incluir un llamado a la acción para motivar que se produzca una conversación con el reclutador. Puedes ofrecerte a contactarles posteriormente para saber cómo ha evolucionado el proceso de selección, ofrecerte a participar en una entrevista o a resolver cualquier duda que les surja.  

En definitiva, una carta de presentación no es el elemento más importante en un proceso de selección de personal, pero sí puede ser crucial para abrirnos la primera puerta y poder formar parte de este procedimiento, así que es fundamental saber demostrar nuestras habilidades en este documento. 

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